Blog del corazón


LA SEGUNDA VUELTA

Si te estás dando una segunda oportunidad, si él/ella se está dando una segunda oportunidad o si tú eres la segunda oportunidad...

Cuando conducimos y nos dirigimos a una ruta nueva, es común que tomemos algunas avenidas que no están en sus mejores condiciones o incluso que nos perdamos a ratos hasta llegar al destino, cuando esta ruta se vuelve rutinaria, tendemos a tomar el mismo camino pues nos familiarizamos con él y nos funciona, con sus virtudes y desperfectos, más no quiere decir que sea la única ruta de destino.

Algo parecido sucede con nosotros cuando intentamos formar nuestra vida amorosa. El día de hoy hablaremos de las segundas oportunidades, ya sea con la misma pareja o con alguien distinto.

Las primeras interrogantes que surgen se relacionan con determinar si es bueno o no una segunda oportunidad, podríamos pensar que se deben considerar todas las variables que se involucran para colocarlo en un espacio bueno o malo, sin embargo una segunda oportunidad en esencia, es decir un cambio comprometiéndome a aportar la mejor parte de mí y que el otro coincida con ello en deseo y acción, es bueno, no es necesario, y con esto me refiero a que no es una obligación “rescatar tu relación” siempre es una opción.

Por otro lado, decir y en un inicio actuar comprometidos con un cambio y no persistir con ello y hacer de esto un patrón, es similar a utilizar la misma ruta una y otra vez e incluso tropezar con los mismos baches, sabiendo que hay otras opciones, conociendo el terreno, molestándonos con el camino y pensar que es responsabilidad de otro solucionarlo, pero al final continuar voluntariamente eligiendo el mismo camino. Parece tonto ¿no? que alguien que conduzca tome el mismo camino y tenga los mismos incidentes, no es tonto, desde mi punto de vista es como Albert Einstein diría; “Es locura” es hacer lo mismo una y otra vez y esperar que por alguna misteriosa o mágica razón resulte diferente, y esto como en nuestro coche, es perjudicial.

El choque, cuando tenemos un accidente y salimos gravemente heridos, es común que surjan miedos a conducir o de probar nuevos caminos, de igual manera cuando somos profundamente lastimados, puede que tengamos miedo de amar y nos paralicemos o que nos limitemos a lo desconocido, a esto me refiero con la segunda vuelta que tienes para ti, he escuchado a muchos pacientes al salir de una relación decir cosas como “¿Cómo haré para salir de nuevo? ¿Quién querrá estar conmigo? ¿Dónde se supone que conozca gente nueva? ¿Cómo confiar de nuevo? ¿Cómo será la intimidad con alguien distinto?”, la verdad es que ninguna de estas cosas sucederá de manera mágica, si tuviste un choque y decides continuar con el mismo estilo de conducir es probable que vuelvas a sufrir otro accidente, la incertidumbre está siempre presente y esto es parte de la confianza y seguridad en ti, saber que sin importar lo que enfrentes tendrás la capacidad de salir adelante y actuar para reducir posibilidades, si saliste de una relación donde los celos abundaban y después, te das cuenta que estas atravesando lo mismo es momento de reflexionar sobre nuestras decisiones, por que como dice nuestra Coach Bárbara “Crisis que no se aprende crisis que crece”, si no se mueve algo en ti y continuas como si nada entonces no hay un evento fatal si no 2. La segunda vuelta es nuestra oportunidad de amar de nuevo y mejor, y debes confiar en que así será, creer y saber que es posible amar de nuevo y que definitivamente (y eso espero) será distinto.

Si tú “eres” la segunda vuelta. Es cierto que cuando tenemos una relación intensa esta persona nos acompaña, al menos de que existan factores externos es prácticamente imposible olvidar de un día para otro, el tiempo es de ayuda y aún así habrá momentos buenos y malos para recordar a lo largo de nuestra vida.

Para tener una relación saludable con alguien que ha salido de una relación intensa es primordial no elegir introducir al ex, ellos juntos vivieron momentos importantes y no hay nada que tú puedas hacer para borrarlos, no puedes cambiar lo que ya sucedió, puedes disfrutar de lo que ahora es y trabajar en que vendrá, si decides dedicarle tiempo a su ex pareja estas ensuciando tu presente con el pasado y con un presente así ¿Cómo crees que se ve el futuro?, si tu miedo es que tu pareja no haya resuelto sus sentimientos de su ex relación y crees que discutirlo y preocuparte elimina la posibilidad, permítete notar que eso solo convierte tu miedo en una realidad.

Por otro lado, que sucede cuando nosotros no elegimos cambiar de camino, sino que el camino se cierra para nosotros, has escuchado o dicho a ti mism@ cosas como: “Conmigo no hacía eso” “Con el/ella es diferente” “Me dijo que no quería equis cosa y con el/ella sí lo hizo”, y nos desahogamos y catalogamos como hipocresías o mentiras estos eventos.

En una ocasión un maestro me decía “Si alguien te deja, escúchalo, no busques una verdad detrás, solo escúchalo, esa es en parte su realidad, créele y después sigue”, aprendí mucho de esta enseñanza, si tu pareja te dijo que no creía en el matrimonio o que no le gustaban las demostraciones públicas de afecto, créele, en ese momento eso no era lo que buscaba o lo que prefería y si con esta nueva persona se permite tomar estas acciones, no quiere decir que es más o menos valiosa que tú, simplemente quiere decir que está intentando una relación distinta, que está cambiando, está experimentando nuevas alternativas y el que él/ella avance solo quiere decir algo para ti, TÚ PUEDES AVANZAR, podemos culpar, decir que no se lo merece y quizá es cierto, pero aun así puedes continuar adelante enfocado en tu bienestar y para ello, para lograr ser feliz, debemos tolerar que otros lo sean.

La segunda vuelta es una oportunidad, definitivamente no eres la misma persona que inicio, puedes elegir nuevas rutas, puedes experimentar caminos desconocidos y ten en cuenta que en cualquiera de las opciones que elijas, nada sucede de la misma manera dos veces, tú ahora tienes nuevas experiencias que te pueden limitar o impulsar.

¿Cómo decides usarlas?
Por: Lic. Isabel Martínez.